Utiliza un cepillo de cerdas ligeras (como un cepillo de dientes viejo) y detergente suave y sin colorantes. Haz primero una prueba en una pequeña zona para evitar que queden manchas. Frota suavemente, limpia con un paño húmedo y deja secar al aire durante 24 horas. Evita el lavado a máquina, ya que el calor y el agua pueden dañar los materiales.
¿Cómo puedo evitar el olor?
Utiliza regularmente un desodorante en espray para zapatillas.
¿Puedo utilizar cualquier limpiador?
Elige productos a base de silicona para evitar daños. Para las zapatillas de ante o cuero, utiliza limpiadores específicos para esos materiales y sigue las instrucciones del producto.
Evita estos errores
No laves a máquina ni utilices secadora.
Evita los productos químicos agresivos o la lejía.
No remojes las zapatillas en agua.
Nota importante: si tus zapatillas son de ante o cuero, asegúrate de utilizar un limpiador diseñado específicamente para ese material. Sigue las instrucciones proporcionadas por la marca del limpiador que utilices para limpiar tus zapatillas.
Cómo limpiar zapatillas de ante
1. Seca primero
Deja que se seque completamente cualquier resto de humedad o barro antes de limpiarlas.
2. Cepilla la suciedad
Utiliza un cepillo para ante o un cepillo de dientes limpio. Cepilla suavemente en la dirección del pelo.
3. Elimina las marcas
Frota las rozaduras con un borrador para ante o un borrador de bloque limpio. Para las manchas difíciles, utiliza ligeramente una lima de uñas.
4. Trata las manchas
Aplica vinagre blanco sobre las manchas con un paño, pero no las empapes. Deja secar naturalmente.
5. Protege
Pulveriza con un protector de ante una vez limpio y seco. Deja que se sequen completamente al aire.
Protege el ante antes de usarlo
1. Aplica un espray protector de ante
Utiliza un espray impermeable o resistente a la intemperie diseñado específicamente para ante.
Pulveriza uniformemente sobre toda la superficie superior.
Aplícalo siempre sobre zapatillas limpias y deja que se sequen completamente.
Vuelve a aplicarlo periódicamente, sobre todo después de limpiarlas o exponerlas a la humedad.
2. Evita la humedad
No lleves ante con lluvia o nieve a menos que esté tratado con un protector.
La humedad puede manchar y endurecer el ante.